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El diccionario
El libro diccionario contiene las palabras del idioma, explica su significado; y además indica diversa información a su respecto, principalmente si se trata de un sustantivo, adjetivo, verbo, adverbio, etc.

Algunos libros diccionarios son más completos que otros, contienen mayor cantidad de palabras, tienen ilustraciones tales como mapas, fotografías de lugares, personas u objetos; indican si la palabra consultada se relaciona con alguna materia especial del conocimiento, tales como geografía, matemáticas, historia, música, mecánica, electrónica, etc. También existen diccionarios que además de las palabras del idioma contienen nombres de lugares, o de personas célebres con una nota acerca de su biografía.
Existen varios tipos de diccionarios especializados, que contienen información muy detallada sobre diversos temas; tales como los diccionarios de sinónimos, o los referentes a áreas especiales del conocimiento. Entre éstos, los diccionarios enciclopédicos — que en algunos casos comprenden varios tomos — resultan sumamente útiles a los estudiantes, ya que contienen información de diverso grado de desarrollo, respecto de los temas a que se refiere cada palabra.

En Internet es posible acceder a sitios que contienen diccionarios de diversos tipos, o que permiten hallar otros sitios especializados en diccionarios.
A los efectos del estudio del idioma español, sin duda el sitio principal es el que presenta el:
Diccionario de la Real Academia Española
Otros sitios en que es posible hallar diccionarios son:
Diccionario castellano Anaya
Diccionarios idiomáticos: www.foreingnword.com


También existen en Internet sitios en los que es posible consultar excelentes enciclopedias, como la Enciclopedia Británica; si bien por lo general son de suscripción paga, aunque en algunos casos habilitan un acceso gratuito parcial o temporal.
Teniendo en cuenta que Internet es un instrumento sumamente cambiante, donde constantemente se incorporan nuevos sitios y otros se cancelan, es conveniente utilizar alguno de los principales buscadores mundiales, como Google o Yahoo; para ubicar los mejores diccionarios adecuados para la finalidad de cada tipo de consulta.

Organización y forma de consulta de los diccionarios.
Conceptualmente, un diccionario es un archivo de palabras organizado con entrada por orden alfabético sucesivo; de la misma manera que otras recopilaciones de información de carácter similar, como las guías o directorios telefónicos.

Por lo tanto, normalmente los diccionarios están organizados en capítulos o secciones que se correlacionan con las letras del alfabeto, dentro de las cuales se insertan las palabras que comienzan con la letra correspondiente. Todas las palabras que empiezan con A estarán dentro de la sección correspondiente a la A, y lo mismo las que comienzan con B, y sucesivamente.

A su turno, dentro de cada sección, las palabras estarán ordenadas a partir del orden correspondiente en el alfabeto, a las letras segunda, tercera, cuarta, etc. Por lo tanto, para una utilización ágil del diccionario, es indispensable conocer de memoria y ubicar rápidamente en el orden de su sucesión, las letras del alfabeto.

Como regla general, es sumamente improbable que una palabra corriente que se busca, no aparezca en un buen diccionario. Por lo tanto, cuando al efectuar esa búsqueda no se obtenga resultado, debe concluirse en que lo más probable sea que la búsqueda no fue bien realizada.

Los errores que se cometen con mayor frecuencia al buscar una palabra en el diccionario, son debidos a una incorrecta idea de su ortografía. Es muy probable que se haya confundido alguna letra de la palabra, de las que con frecuencia inducen a error; sobre todo cuando no se ha adquirido suficiente conocimiento de la ortografía de las palabras.

Cuando exista posibilidad de que se haya confundido alguna letra con otra, debe reintentarse la búsqueda en base a la otra letra posible o probable: si no aparece la palabra posisión es probable que sea porque la palabra correctamente escrita es posición. Si no encontramos la palabra aora, es porque la palabra a buscar es ahora; y si no encontramos acha, deberíamos buscar hacha.
También ha de tenerse en cuenta que, en ciertos diccionarios, se opta por separar entre las palabras que comienzan con C, aquella que comienzan con CH; y en consecuencia, se coloca una sección especial para la CH.

Debe tenerse en cuenta, en particular, que los verbos no se incluyen en los diccionarios en sus expresiones conjugadas, sino en infinitivo; por lo cual no será posible encontrar la palabra cantaron, sino el verbo cantar. Para verificar el sentido de los verbos en el diccionario, es preciso recuperar la forma del infinitivo, a partir de la forma conjugada.
Normalmente, los buenos diccionarios incluyen una serie de abreviaturas luego de la palabra y antes de las explicaciones acerca de su significado. Esas abreviaturas informan acerca de su valor gramatical, pero también es frecuente que se refieran a otros caracteres de la palabra, por ejemplo si corresponden a alguna especialidad del conocimiento, a alguna forma de actividad humana, y muchos otros. Para comprender adecuadamente el sentido de esas abreviaturas, todos los diccionarios tienen al principio o al final, una sección que explica el significado de esas abreviaturas, ordenada también alfabéticamente, que debe consultarse.

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En muchos casos, el diccionario presenta no uno sino varios significados de las palabras; que por lo general están claramente diferenciados. A veces, son significados secundarios que una palabra tiene en relación a alguna especialidad, por ejemplo en música, en mecánica o en o agricultura; o también en determinados lugares del mundo; y eso suele estar indicado mediante abreviaturas. Otras veces, bajo la entrada de la palabra principal de alguna expresión usual general, aparece esa expresión resaltada, con la explicación que le corresponde; por lo cual para llegar a ese tipo de búsquedas, es preciso percibir cuál sea esa palabra principal de la expresión.

Los mejores diccionarios suelen indicar una gran variedad de sentidos y de información acerca de las palabras en que ello corresponde, incluso su origen en el latín o el griego, o sus principales sinónimos o expresiones susceptibles de relacionarse con ellas. Por ejemplo, si buscamos la palabra oración, es probable que además de su significado gramatical, encontremos que tiene un sentido en las religiones; que proviene del latín oratio, que tiene como principales sinónimos, por lo menos en algunos de sus significados, rezo; que en ciertas comunidades se hace referencia a la oración para indicar la hora del atardecer (“al caer la oración”); y hasta que gramaticalmente se compone de sujeto, verbo y complementos. Por lo tanto, deberemos discernir entre toda esa información, aquella que es justamente la correspondiente al objeto de nuestra consulta.