La palabra crónica proviene del griego Kronicá que significa libro, en que se refieren los hechos por orden cronológico. También se puede definir como historia escrita por testigos presenciales y en donde se observa el orden de los acontecimientos en el tiempo.
Características
La crónica es una forma expresiva del periodismo informativo, aunque también puede corresponder al periodismo interpretativo. Desde el punto de vista periodístico, la crónica se concibe como una noticia ampliada y comentada por el autor que la firma. Sin perder de vista lo netamente informativo, el escritor incorpora opiniones subjetivas destinadas a ofrecer valoración de los hechos, establecer sus posibles causas o consecuencias y, en fin, orientar la opinión de los lectores. En la crónica se utiliza, un lenguaje directo y sencillo, con estilo más personal y admite un lenguaje literario, con uso reiterativo de adjetivos para hacer énfasis en las descripciones pictóricas, topográficas, cinematográficas, sin olvidar el retrato. Igualmente para dar riqueza a la narración, emplea verbos de acción y presenta referencias espacio temporales. La crónica no posee limitación espacial, puede o no tratar temas novedosos, y conlleva cierto distanciamiento temporal; de ahí el nombre de crónica común que reciben cierto tipo de escritos históricos.
Historia
En la antigüedad la crónica se basaba en el relato cronológico de hechos históricos. En el siglo XV época del Renacimiento, se cultivó mucho este género, por tanto, los españoles llegados a América dejaron a manera de informe o carta de relación a sus monarcas un valioso testimonio sobre el fenómeno de la conquista. Algunas de estas crónicas presentaron con mucha objetividad los acontecimientos suscitados en el choque de culturas. Otras, por el contrario, fueron producto del asombro, la ficción o el propósito ideológico aculturador del invasor. Buscaban justificar su ambición y sus atropellos, considerando al indígena como un ser primitivo, irracional, supersticioso y antropófago.
Autores
Hernán Cortés (1485 – 1547). Cartas de relación, donde se presenta a Carlos V un informe detallado de la dominación de México.
Alvar Núñez Cabeza de Vaca (1507 – 1559). Naufragios narra las aventuras del autor con un grupo reducido de conquistadores españoles y sus andanzas desde la Florida hasta el golfo de California.
Gonzalo Fernández de Oviedo (1478 – 1557). Historia General y Natural de las Indias.
La palabra crónica proviene del griego Kronicá que significa libro, en que se refieren los hechos por orden cronológico. También se puede definir como historia escrita por testigos presenciales y en donde se observa el orden de los acontecimientos en el tiempo.
La crónica es una forma expresiva del periodismo informativo, aunque también puede corresponder al periodismo interpretativo. Desde el punto de vista periodístico, la crónica se concibe como una noticia ampliada y comentada por el autor que la firma. Sin perder de vista lo netamente informativo, el escritor incorpora opiniones subjetivas destinadas a ofrecer valoración de los hechos, establecer sus posibles causas o consecuencias y, en fin, orientar la opinión de los lectores. En la crónica se utiliza, un lenguaje directo y sencillo, con estilo más personal y admite un lenguaje literario, con uso reiterativo de adjetivos para hacer énfasis en las descripciones pictóricas, topográficas, cinematográficas, sin olvidar el retrato. Igualmente para dar riqueza a la narración, emplea verbos de acción y presenta referencias espacio temporales. La crónica no posee limitación espacial, puede o no tratar temas novedosos, y conlleva cierto distanciamiento temporal; de ahí el nombre de crónica común que reciben cierto tipo de escritos históricos.
En la antigüedad la crónica se basaba en el relato cronológico de hechos históricos. En el siglo XV época del Renacimiento, se cultivó mucho este género, por tanto, los españoles llegados a América dejaron a manera de informe o carta de relación a sus monarcas un valioso testimonio sobre el fenómeno de la conquista. Algunas de estas crónicas presentaron con mucha objetividad los acontecimientos suscitados en el choque de culturas. Otras, por el contrario, fueron producto del asombro, la ficción o el propósito ideológico aculturador del invasor. Buscaban justificar su ambición y sus atropellos, considerando al indígena como un ser primitivo, irracional, supersticioso y antropófago.
Hernán Cortés (1485 – 1547). Cartas de relación, donde se presenta a Carlos V un informe detallado de la dominación de México.
Alvar Núñez Cabeza de Vaca (1507 – 1559). Naufragios narra las aventuras del autor con un grupo reducido de conquistadores españoles y sus andanzas desde la Florida hasta el golfo de California.
Gonzalo Fernández de Oviedo (1478 – 1557). Historia General y Natural de las Indias.
Pedro Cieza de León (1518 – 1560)
Bernardino de Sahagún ( ¿ - 1590)
Bernal Días del Castillo (1498 – 1632)