Nada más empezar el curso disponemos de un horario que en los días laborables nos indica las asignaturas que tenemos cada día.
Con relación a ese horario nos conviene crear uno para nosotros en el que repasemos lo dado en el día y preparemos lo necesario para el día siguiente. Esto nos ayudará a crear un hábito de estudio y nos evitará perder el tiempo.
Cuando confeccionemos el horario tenemos que tener en cuenta: » Todas las ocupaciones fijas que hacemos, es decir, las actividades extraescolares. » Cuánto tiempo dedicar a cada asignatura según sea su grado de dificultad para nosotros, procurando intercalar una asignatura que nos guste más con otra que nos guste menos . » El horario debe ser realista y fácil de cumplir. » Y tenerlo siempre a la vista.
Programación a largo plazo Puede hacerse de forma muy general planificando el curso completo o por evaluaciones,
anotar
con el fin de saber cómo, cuándo debemos estudiar, con qué medios hacerlo y qué dificultades debemos superar.
Mediante un cuadro debemos incluir (Temas que han de estudiarse en cada mes, fechas de los exámenes, fechas de los trabajos,…) 1ª, 2ª y 3ª evaluación, los meses incluidos y todo lo relacionado con cada asignatura. Por ej.:
Planificación semanal
Una buena forma de estudiar consiste en trabajar bien durante toda la semana y descansar los sábados por la tarde y los domingos. Al empezar la semana, distribuir el tiempo disponible entre las diversas tareas de las asignaturas que componen el curso siguiendo el horario de clases. Dedicar mayor o menor tiempo a una asignatura dependerá de la importancia, de su dificultad y de la cercanía de un examen o trabajo que haya que preparar.
El plan diario de trabajo:
Es aconsejable que hagamos por escrito y pongamos en sitio siempre visible un plan de actividades a cumplir cada día: así las actividades pueden ser revisadas, y crean una especie de obligación moral de cumplirlas. A la hora de realizar el plan diario de trabajo conviene alternar las materias o trabajos que cuesten menos con los que cuesten más y terminar con la más fácil. Habrá días en los que el horario no pueda ser cumplido. Esto no tiene importancia, siempre que sea una excepción y los objetivos propuestos se cumplan. Ese horario podría ser algo tan sencillo como esto:
Nada más empezar el curso disponemos de un horario que en los días laborables nos indica las asignaturas que tenemos cada día.
Con relación a ese horario nos conviene crear uno para nosotros en el que repasemos lo dado en el día y preparemos lo necesario para el día siguiente. Esto nos ayudará a crear un hábito de estudio y nos evitará perder el tiempo.
» Todas las ocupaciones fijas que hacemos, es decir, las actividades extraescolares.
» Cuánto tiempo dedicar a cada asignatura según sea su grado de dificultad para nosotros, procurando intercalar una asignatura que nos guste más con otra que nos guste menos .
» El horario debe ser realista y fácil de cumplir.
» Y tenerlo siempre a la vista.
Puede hacerse de forma muy general planificando el curso completo o por evaluaciones,
Mediante un cuadro debemos incluir (Temas que han de estudiarse en cada mes, fechas de los exámenes, fechas de los trabajos,…) 1ª, 2ª y 3ª evaluación, los meses incluidos y todo lo relacionado con cada asignatura.
Por ej.:
Una buena forma de estudiar consiste en trabajar bien durante toda la semana y descansar los sábados por la tarde y los domingos.
Al empezar la semana, distribuir el tiempo disponible entre las diversas tareas de las asignaturas que componen el curso siguiendo el horario de clases. Dedicar mayor o menor tiempo a una asignatura dependerá de la importancia, de su dificultad y de la cercanía de un examen o trabajo que haya que preparar.
Es aconsejable que hagamos por escrito y pongamos en sitio siempre visible un plan de actividades a cumplir cada día: así las actividades pueden ser revisadas, y crean una especie de obligación moral de cumplirlas.
A la hora de realizar el plan diario de trabajo conviene alternar las materias o trabajos que cuesten menos con los que cuesten más y terminar con la más fácil.
Habrá días en los que el horario no pueda ser cumplido. Esto no tiene importancia, siempre que sea una excepción y los objetivos propuestos se cumplan.
Ese horario podría ser algo tan sencillo como esto: